Con el uso y el paso del tiempo, estos metales pueden perder brillo, oscurecerse o cambiar naturalmente de apariencia debido al contacto con el aire, la humedad y la piel. Esto no significa que la pieza esté dañada: pueden limpiarse fácilmente y recuperar su brillo.
Estas piezas requieren un cuidado especial para prolongar la duración de su baño. A diferencia de los metales macizos, no deben pulirse ni utilizarse productos abrasivos, ya que el baño puede desgastarse.
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